miércoles, 9 de febrero de 2011

Suelen decir que en ocasiones contadas de la vida nos cruzamos con alguien que es nuestro otro yo. Ese alguien que es capaz de terminar tus frases, de mirarte y entenderte, de darte un abrazo cuando más lo necesitas sin que se lo pidas. Ese alguien por quien merece la pena abrir los ojos y luchar y seguir adelante. ¿Crees en alguien que sea tu otra mitad? No necesito creer. Eres tú.

domingo, 16 de enero de 2011

Creo que fuera de estas cuatro paredes, no habrá nadie que tenga el valor de decir no al señor sentimiento. Y si lo hace, se equivocará. Es cierto que produce dolor, pero es él también el que cura. Quien te enseña a hablar y luego te quita las palabras. El que te obliga a hacer malabares si quieres seguir la corriente. Hasta que se te cae, hasta que te caes, y ya está. Y duele. Pero es que no hay nada que de verdad haya valido la pena que a veces no duela.