miércoles, 11 de noviembre de 2009

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La oscuridad me ciega los ojos. Los minutos me matan la vida. Las mentiras me golpean repetitivamente el alma. Qué sensible soy... Mis párpados, ya rojos, me queman. Estoy sola, y aún así me gustaría ser invisible. Cada lágrima es un grito en silencio. Quiero huir antes de enfrentarme a mis retos. Soy demasiado dévil. Me cuesta coger oxígeno; me cuesta respirar. Me intento coger fuerte, pero no tengo dónde ni el qué. Tengo la cabeza agachada, mirándome las puntas de los pies ya helados. Pido un poco de tu calor, sólo un poco. Mis pómulos arden y están completamente inundados. Mi vista se nubla. Lo veo todo tan frágil que me gustaría romperme. Hoy he llegado con los nudillos cansados, con la esperanza de encontrarte. Pero sólo has dejado el rastro de tus colillas en el cenicero...

sábado, 2 de mayo de 2009

- Me encantan nuestros silencios.
- ¿Y eso?
- No lo sé exactamente, los encuentro sentimentales. La forma en que tus ojos se fijan solamente en mí y nuestras miradas se cruzan...
- Quizá sea por tus pensamientos en esos momentos. Cuando nos besamos y luego me das un beso en la mejilla... y me abrazas muy fuerte como si no quisieras que me marchara.
- Es entonces cuando deseo más que nunca que me susurres un corto te amo. Cuando esas dos simples palabras que salen de tu boca es lo más feliz que me puede hacer. Parece una tontería pero...
- Pero no lo es. Para mi esos silencios llevan magia, por eso prefiero no saber qué piensas aunque me pique la curiosidad. No hagas desaparecer lo bonito de cada uno de nuestros silencios... no hagas desaparecer la magia que nos rodea en esos momentos.

domingo, 5 de abril de 2009

Tú.

Ésta eres tú. Con los ojos cerrados bajo la lluvia. Arrodillada. Inmóvil. Pelándote de frío. Seguramente nunca imaginaste que llegarías a comportarte como tal. Me refiero a aquellas personas que pasan horas y horas contemplando el mar o aquellas que disfrutan mirando la luna o los atardeceres... supongo que ya sabes a qué clase de personas me refiero... o a lo mejor no. Pero resulta que te gusta estar así... dejando que las gotas de lluvia caigan libremente por encima de ti, escuchando el sonido del agua contra las hojas de los árboles. Y ya no dices nada. Estás empapada, sigues sin moverte... iluminada tan solo por la leve claridad del crepúsculo. Ésta eres tú, quién iba a pensarlo.
Welcome to our society. You will be judged on what you wear, which music you listen to, what you look like, how you act, who you hang around with, and on practically every other personal trait and imperfection about you, and you'll be made fun of for being who you are. Enjoy your stay.